Por una parte: sabéis que podéis ver desde vuestro Mac la pantalla de un Apple TV. Siempre[^ Siempre que los astros se alineen, que ya sabemos cómo funcionan a veces estas cosas.] que tengáis el Apple TV habilitado para desarrollo y en la misma red local veréis como origen de vídeo en una grabación de vídeo de Quicktime vuestro Apple TV, igual que veríais vuestra webcam o un iPhone conectado a través de cable USB. Hay algunas cosas que no seréis capaces de proyectar, como por ejemplo el vídeo con DRM. Esto es lógico, esperable y por diseño, no es un bug.

Por cuestiones de cómo dispongo los elementos de mi espacio de trabajo, a veces tengo conectado mi Apple TV a una pantalla externa y a veces no. Pues otra mañana, buscando evitar cambiar cables, pensé que a lo mejor podría dejar el Apple TV desconectado de la tele de la oficina, y acceder a él desde el Mac usando QuickTime.

Nada más lejos de la realidad. Pero resulta que el Apple TV está programado para no encenderse si no está conectado a una pantalla. Tiene cierto sentido: no es un dispositivo pensado para ejecutarse de forma headless.

La solución pasa por conectar algo al puerto HDMI que haga pensar al Apple TV que hay una pantalla al otro lado. Y eso se llama HDMI dummy plug (buscad en Amazon o en AliExpress o en vuestro proveedor de electrónica barata de confianza). También se usan en ciertas tarjetas gráficas que se capan para que no funcionen sin pantalla, buscando evitar así que se usen para minar criptomonedas.